9 may. 2015

N.

El otro día en clase de inglés el profe dijo que pensasemos algo bonito de la persona que tenemos al lado y se lo dijesemos. Al lado tenía a N., una chica adorable de mi grupo a quién le van muchos chicos detrás. Me paré a pensar, y estuve un rato hasta poder encontrar algo que decirle. No se me ocurria nada porque solemos  decir todas lo que pensamos y somos bastante sinceras, pero encontré algo: no ha intentado herir a los chicos a los que les gusta. Me parece muy elegante que siempre pase de ellos. No necesita a nadie, y eso es genial. Es muy indiferente con los chicos (y el 90% del alumnado de nuestro curso), y eso le da un aire de superioridad.
Ojalá fuese más como N.

Do me a favour

Me gusta imaginarme algunas canciones tal y como dice la letra. En Do Me A Favour me imagino a un Alex desesperado, triste, y con el corazón algo roto. Me lo imagino rogando que le partan la nariz y le digan que se vaya lejos, bien lejos, con tal de que así le haga caso. Quizá saliese con la persona de la cual habla, o quizá no, pero sea cual sea la respuesta se puede intuir que le gusta mucho.
Hace tiempo que no me gusta nadie, y ciertamente siento que me falta algo. No pido que sea correspondido, simplemente que sea lo suficientemente bueno como para poder idealizarlo y pasarme ratos largos pensando en lo guay que es, admirarlo desde la distancia y emocionarme al pensar que ha habido alguna clase de conexión. En fin.

Caos y otras cosas


De cuando fui productiva y en una sola mañana escribí un poema con el cual ganaría más tarde:

I had thought I longed for you,
But when you left me
I realised I did not

After all, I needed you.
Because it was when I tried
To write about peace
That I realised
I needed chaos the most.